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Lo que estoy diciendo es que no hay necesidad de que nadie sufra. Simplemente sé consciente, deja que la conciencia esté ahí. La ira surgirá y será consumida por la consciencia. Uno no puede estar enfadado con la consciencia y uno no puede ser codicioso con la consciencia y uno no puede ser celoso con la consciencia. La conciencia es la llave de oro.