Autores:
  • Cada oración es como una semilla que se planta en la tierra. Desaparece durante una temporada, pero acaba dando frutos que bendicen a las generaciones futuras. De hecho, nuestras oraciones dan fruto para siempre.

    Mark Batterson (2012). “Draw the Circle: The 40 Day Prayer Challenge”, p.66, Zondervan