Autores:
  • Puedes culpar a tu fealdad de mantener a la gente a raya, cuando en realidad te paraliza la idea de dejar que otra persona lo suficientemente cercana te marque aún más profundamente. Puedes decirte a ti mismo que es más seguro amar a alguien que nunca te corresponderá, porque no puedes perder a alguien que nunca has tenido.