-
Parece que no hay un yo no expresado en los animales, como si fueran tan plenamente ellos mismos en carne como sea posible, sin rezago de conciencia para llenar, mientras que seguimos tratando de crecer en otra cosa.
Parece que no hay un yo no expresado en los animales, como si fueran tan plenamente ellos mismos en carne como sea posible, sin rezago de conciencia para llenar, mientras que seguimos tratando de crecer en otra cosa.