Autores:
  • Cómo vemos a Dios es un reflejo directo de cómo nos vemos a nosotros mismos. Si Dios nos trae a la mente sobre todo miedo y culpa, significa que hay demasiado miedo y culpa albergados en nuestro interior. Si vemos a Dios lleno de amor y compasión, nosotros también lo estamos.