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La mañana que me levanté para empezar este libro tosí. Algo salía de mi garganta: me estaba estrangulando. Rompí el hilo que lo sujetaba y lo arranqué de un tirón. Volví a la cama y me dije Acabo de escupir mi corazón.
La mañana que me levanté para empezar este libro tosí. Algo salía de mi garganta: me estaba estrangulando. Rompí el hilo que lo sujetaba y lo arranqué de un tirón. Volví a la cama y me dije Acabo de escupir mi corazón.