-
La cuestión no es que este mundo sea demasiado triste para amarlo o demasiado alegre para no amarlo; la cuestión es que cuando amas algo, su alegría es una razón para amarlo, y su tristeza una razón para amarlo más.
La cuestión no es que este mundo sea demasiado triste para amarlo o demasiado alegre para no amarlo; la cuestión es que cuando amas algo, su alegría es una razón para amarlo, y su tristeza una razón para amarlo más.