-
Las palabras y las imágenes se agitan en mi cabeza, persiguiéndose, volando, chocando, fundiéndose, sin cesar. Pero más allá de este tumulto hay una gran calma, y una gran indiferencia, para no volver a preocuparme por nada.
Las palabras y las imágenes se agitan en mi cabeza, persiguiéndose, volando, chocando, fundiéndose, sin cesar. Pero más allá de este tumulto hay una gran calma, y una gran indiferencia, para no volver a preocuparme por nada.