-
ambos encajábamos. Si nuestras esquinas no se borraban, al menos se acercaban. Pero en el fondo de ambos había algo que nos hacía exigir más para ser felices. Yo no sabía lo que quería
ambos encajábamos. Si nuestras esquinas no se borraban, al menos se acercaban. Pero en el fondo de ambos había algo que nos hacía exigir más para ser felices. Yo no sabía lo que quería