-
Nuestras prioridades son más visibles en cómo utilizamos nuestro tiempo. Alguien ha dicho: "Hay tres cosas que nunca vuelven: la flecha gastada, la palabra hablada y la oportunidad perdida". No podemos reciclar ni guardar el tiempo que se nos asigna cada día. Con el tiempo, sólo tenemos una oportunidad para elegir, y luego se va para siempre.