-
A los dos nos gustaban los niños, pero nosotros no queríamos tener ninguno. Había niños por todas partes, y no veíamos ninguna razón para fundar nuestra propia marca. Las parejas jóvenes se lanzan a la paternidad y la mitad de las veces acaban con algún problema espantoso entre manos. Pensamos que eso había que dejárselo a otros.