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  • Llorar añade algo: llorar eres tú, más lágrimas. Pero la sensación que tenía Colin era algo horriblemente opuesto al llanto. Eras tú, menos algo. Siguió pensando en una palabra -para siempre- y sintió el ardiente dolor justo debajo de su caja torácica.

    John Green (2008). “An Abundance of Katherines”, p.16, Penguin