-
No te doblegues; no lo diluyas; no trates de hacerlo lógico; no edites tu propia alma según la moda. Más bien, sigue sin piedad tus obsesiones más intensas. Sólo así podrás lograr que el lector sienta cada partícula de lo que tú, el escritor, has conocido y te sientes obligado a compartir."---Prólogo a los Cuentos de Kafka