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No hay forma de gobernar a hombres inocentes. El único poder que tiene cualquier gobierno es el de reprimir a los criminales. Cuando no hay suficientes criminales, uno los crea. Uno declara delito tantas cosas que me resulta imposible vivir sin infringir las leyes. ¿Quién quiere una nación de ciudadanos respetuosos de la ley? ¿Qué gana nadie con eso? Pero si se aprueban leyes que no pueden cumplirse, aplicarse ni interpretarse objetivamente, se crea una nación de infractores de la ley, y luego se saca provecho de la culpabilidad.