Autores:
  • No hay fin de las cosas en el corazón. ...ella lo entendió como que si te tomabas algo en serio, si realmente lo llevabas dentro de esos pliegues de terciopelo rojo, entonces siempre estaría ahí para ti. No importaba lo que pasara, estaría allí esperando. Dijo que podía significar una persona, un lugar, un sueño. Una misión. Cualquier cosa sagrada. Me dijo que todo está conectado en esos pliegues secretos. Siempre. Todo forma parte de lo mismo y siempre estará ahí, llevando el mismo latido que tu corazón.

    Michael Connelly (2009). “Lost Light”, p.8, Hachette UK