-
Antonio: ¿No te quedarás más tiempo? ¿Ni quieres que me vaya contigo? Sebastián: Por tu paciencia, no. Mis estrellas brillan sombríamente sobre mí; la malignidad de mi destino podría, tal vez, destemplar el vuestro; por eso os pediré vuestra venia para poder soportar solo mis males. Sería una mala recompensa por tu amor cargarte con alguno de ellos.