-
¿Por qué crees que debo cortejar con desprecio? El desprecio y la burla nunca llegan a las lágrimas: Mira, cuando juro, lloro; y los votos así nacidos, En su natividad toda la verdad aparece. ¿Cómo pueden estas cosas en mí parecerte escarnio, Llevando la insignia de la fe, para probarlas verdaderas?