-
Una vez tuve un paciente que solía practicarse las torturas más horribles, y cuando le pregunté por qué hacía esas cosas, me respondió: 'Porque antes de que el mundo las haga'. Le pregunté entonces: "¿Por qué no esperar a ver qué hace el mundo?" Y me contestó: "¿No lo ves? Siempre llega al final, pero así al menos soy dueño de mi propia destrucción.