Autores:
  • Por eso nunca había tenido energía suficiente para ser ella misma, una persona que, como todas las del mundo, necesitaba a los demás para ser feliz. Pero los demás eran muy difíciles. Reaccionaban de forma imprevisible, se rodeaban de muros defensivos, se comportaban como ella, fingiendo que nada les importaba. Cuando aparecía alguien más abierto a la vida, lo rechazaban de plano o lo hacían sufrir, relegándolo a ser inferior, ingenuo.