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¡La luz del amor, la pureza de la gracia, La mente, la música que respiraba de su rostro, El corazón cuya suavidad armonizaba el todo - ¡Y, oh! ese ojo era en sí mismo un alma!
¡La luz del amor, la pureza de la gracia, La mente, la música que respiraba de su rostro, El corazón cuya suavidad armonizaba el todo - ¡Y, oh! ese ojo era en sí mismo un alma!