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Es mi alma la que invoca mi nombre; ¡qué dulces como la plata suenan las lenguas de los amantes por la noche, como la música más suave para atender a los oídos! -Romeo
Es mi alma la que invoca mi nombre; ¡qué dulces como la plata suenan las lenguas de los amantes por la noche, como la música más suave para atender a los oídos! -Romeo