-
El Gran Hermano no está mirando. Está cantando y bailando. Está sacando conejos de una chistera. El Gran Hermano está ocupado manteniendo tu atención cada momento que estás despierto. Se asegura de que siempre estés distraído. Se asegura de que estés totalmente absorto. Se asegura de que tu imaginación se marchite. Hasta que sea tan útil como tu apéndice. Se asegura de que tu atención esté siempre llena. Y esto de ser alimentado, es peor que ser observado. Con el mundo siempre llenándote, nadie tiene que preocuparse de lo que hay en tu mente. Con la imaginación de todos atrofiada, nadie será nunca una amenaza para el mundo.