-
No puedo matarlo, murmuró para sí misma. No puedo matarlo. Le prometí a Bianka que me detendría en diez cadáveres al día, y ya he superado mi cuota por quinto día consecutivo. No puedo matarlo.
No puedo matarlo, murmuró para sí misma. No puedo matarlo. Le prometí a Bianka que me detendría en diez cadáveres al día, y ya he superado mi cuota por quinto día consecutivo. No puedo matarlo.