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Y ahora preguntas en tu corazón: '¿Cómo distinguiremos lo que es bueno en el placer de lo que no es bueno?'. Id a vuestros campos y a vuestros jardines, y aprenderéis que es placer de la abeja recoger la miel de la flor, Pero también es placer de la flor ceder su miel a la abeja. Porque para la abeja una flor es fuente de vida, Y para la flor una abeja es mensajera de amor, Y para ambas, abeja y flor, dar y recibir placer es una necesidad y un éxtasis. * Pueblo de Orphalese, sed en vuestros placeres como las flores y las abejas.