Autores:
  • Keats se lamentaba de que el arco iris, que de niño había sido para él algo mágico, hubiera perdido su gloria porque los físicos habían descubierto que era el resultado de la mera refracción de la luz del sol por las gotas de lluvia. Sin embargo, el conocimiento de su causa no podía estropear el arco iris para mí. Estoy seguro de que al hombre no le es dado ser omnisciente. Siempre quedará algo por conocer, algo que excite la imaginación del poeta y de quienes están en sintonía con el gran mundo en que viven (p. 64)