-
A veces no es catastrófico. A veces sólo llegas al fondo de tu taza de café. A veces tienes un buen día. Nadie quiere saberlo. Nadie quiere contarte el suyo tampoco. Podrías de alguna manera tomarlo. Volverlo contra ellos. Ver el defecto. Siempre les dices que todo apesta. Te mantiene vivo. Se imaginan que si estás por ahí pasándolo fatal, todo va bien y estás haciendo tu parte. Nadie intentará quitarte tus malos ratos, pero vendrán en tropel a por tu felicidad.