Autores:
  • La amistad exhibe una gloriosa "cercanía por semejanza" al Cielo mismo, donde la misma multitud de los bienaventurados (que ningún hombre puede contar) aumenta la fruición que cada uno tiene de Dios. Porque cada alma, viéndole a su manera, comunica sin duda esa visión única a todas las demás. Por eso, dice un antiguo autor, en la visión de Isaías los Serafines se gritan unos a otros "Santo, Santo, Santo" (Isaías VI, 3). Cuanto más compartamos el Pan Celestial entre nosotros, más tendremos todos.