-
Todos somos sustancialmente defectuosos, estamos heridos, enfadados, dolidos, aquí en la Tierra. Pero esta condición humana, tan dolorosa para nosotros, y en cierto modo vergonzosa -porque nos sentimos débiles cuando se expone la realidad de nosotros mismos-, se hace mucho más soportable cuando se comparte, cara a cara, con palabras que tienen detrás ojos humanos expresivos.