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Es bueno dar cuando se pide, pero es mejor dar sin pedir, a través de la comprensión; y para el que tiene la mano abierta la búsqueda de quien recibirá es una alegría mayor que dar.
Es bueno dar cuando se pide, pero es mejor dar sin pedir, a través de la comprensión; y para el que tiene la mano abierta la búsqueda de quien recibirá es una alegría mayor que dar.