-
Nuestro ser más querido. No temas nada del bosque. No hay peligro en la soledad. No necesitamos a nuestros hermanos. Olvidemos su bien y nuestro mal, olvidemos todo salvo que estamos juntos y que hay alegría como vínculo entre nosotros. Danos la mano. Mira hacia adelante. Es nuestro propio mundo, Dorado, un mundo extraño y desconocido, pero nuestro.