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Por aquí más vale que tengas un arma, y un arma en la carreta no sirve para nada. Creo en lo que decía el viejo cuáquero: «Confía en el Señor, pero mantén la pólvora seca».
Por aquí más vale que tengas un arma, y un arma en la carreta no sirve para nada. Creo en lo que decía el viejo cuáquero: «Confía en el Señor, pero mantén la pólvora seca».