Autores:
  • Era un sueño, no una pesadilla, un hermoso sueño que no podría imaginar ni en mil cabeceos. Había una chica a mi lado que no era hermosa hasta que sonrió y sentí que esa sonrisa me llegaba en olas de calor que me seguían, empapando todo mi cuerpo y saliendo por las puntas de mis dedos en haces de color y supe que en algún lugar del mundo, en alguna parte, había amor por mí.