-
"¿Estás bien?", le preguntó a Olivia. Su corazón seguía acelerado por el terror de que la hubieran herido. "He oído gritar a una mujer".
"Ah, esa habría sido yo", dijo Sebastian.
Harry miró a su primo, con la cara congelada por la incredulidad. "¿Tú hiciste ese ruido?"
"Me dolió", soltó Sebastian a mordiscos. Harry luchó por no reírse. "Gritas como una nenaza".