Autores:
  • ¿Eres una esclava? Lo era. Lo lamento. No debería haber venido aquí. (Quítate la capa y siéntate, Aqueronte. No has hecho nada por lo que disculparte. Te admiro aún más por detenerte a ayudarnos. No es nada para un noble hacerlo, pero rara vez se molestan en ayudar a los menos afortunados. Para que un liberto hable en defensa de otro hace falta mucho valor y carácter. Lo que hiciste es aún más noble y amable, y sería un honor que te sentaras a mi mesa con nosotros. (Acheron)