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Me levantó y me estrechó contra él, con la cabeza apoyada en su hombro. En aquel momento le amé. A la luz de la mañana era tan dorado, tan suave, tan tierno como yo, y me protegería.
Me levantó y me estrechó contra él, con la cabeza apoyada en su hombro. En aquel momento le amé. A la luz de la mañana era tan dorado, tan suave, tan tierno como yo, y me protegería.