-
Con frecuencia me he detectado a mí misma en este tipo de errores... en un total malentendido del carácter en un punto u otro: imaginando a la gente mucho más alegre o grave, o ingeniosa o estúpida de lo que realmente son, y apenas puedo decir por qué, o en qué se originó el engaño. A veces uno se guía por lo que los demás dicen de ellos, sin darse tiempo para deliberar y juzgar.