-
Me dije: 'Estoy rodeado de cosas desconocidas'. Me imaginaba al hombre sin oídos, sospechando de la existencia del sonido como sospechamos de tantos misterios ocultos, el hombre observando fenómenos acústicos cuya naturaleza y procedencia no puede determinar. Y empecé a tener miedo de todo lo que me rodeaba: miedo del aire, miedo de la noche. Desde el momento en que no podemos conocer casi nada, y desde el momento en que todo es ilimitado, ¿qué nos queda? ¿Realmente no existe el vacío? ¿Qué existe en este aparente vacío?