-
Los romances de verano terminan por todo tipo de razones. Pero cuando todo está dicho y hecho, tienen una cosa en común: son estrellas fugaces, un espectacular momento de luz en el cielo, un fugaz atisbo de eternidad. Y en un instante, desaparecen.
Los romances de verano terminan por todo tipo de razones. Pero cuando todo está dicho y hecho, tienen una cosa en común: son estrellas fugaces, un espectacular momento de luz en el cielo, un fugaz atisbo de eternidad. Y en un instante, desaparecen.