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  • A veces ha imaginado cómo sería volar, vivir en el río, correr como un caballo. Ha soñado con esa libertad, con ese poder, y teme a la naturaleza salvaje que hay en ella y que quiere vivir como viven las bestias, movida únicamente por la necesidad y el deseo. Se ha sentido desgarrada entre el calor de sus miembros y los pensamientos de su mente que le decían que tuviera cuidado y fuera buena y estuviera siempre tranquila. No grites ni llores, no corras hacia él y te arrojes a sus pies, suplicándole que te coja en sus brazos, no te desnudes y corras desnuda hacia el agua, salvaje de deseo.