-
Una vez oí a mi madre decirle a mi hermana que el amor sólo tiene un precio, no hay forma de evitarlo. Renuncias a partes de ti mismo por amor, dijo. Si eso es cierto, pensé, el coste de nuestro amor ha aumentado. Y a pesar de querer ser tan real contigo como tú lo eras conmigo, ya no podía permitirme lo nuestro. Estábamos por encima de mis posibilidades.