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Los libros pueden ser posesivos, ¿verdad? Vas paseando por una librería y uno te llama la atención, como si se hubiera movido hasta allí por su cuenta, sólo para llamar tu atención. A veces lo que hay dentro te cambiará la vida, pero otras ni siquiera hace falta leerlo. A veces es un consuelo tener un libro cerca. Muchos de estos libros ni siquiera tienen el lomo roto. ¿Por qué compran libros que ni siquiera leen?", nos pregunta nuestra hija. Es como preguntarle a alguien que vive solo por qué se ha comprado un gato. Para tener compañía, claro.