-
Una carta no comunica sólo con palabras. Una carta, como un libro, se lee oliéndola, tocándola y acariciándola. Por eso, los inteligentes dirán: "Vamos, lee lo que dice la carta", mientras que los torpes dirán: "Vamos, lee lo que ha escrito".
Una carta no comunica sólo con palabras. Una carta, como un libro, se lee oliéndola, tocándola y acariciándola. Por eso, los inteligentes dirán: "Vamos, lee lo que dice la carta", mientras que los torpes dirán: "Vamos, lee lo que ha escrito".