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Y quise decirle que el placer para mí no era planear o hacer o irme; el placer era ver nuestros hilos cruzarse y separarse y luego volver a juntarse.
Y quise decirle que el placer para mí no era planear o hacer o irme; el placer era ver nuestros hilos cruzarse y separarse y luego volver a juntarse.