-
Había aprendido pronto a suponer que algo oscuro y letal se escondía en el corazón de cualquier cosa que amara. Cuando no podía encontrarlo, respondía, desconcertada y recelosa, de la única forma que sabía: plantándolo allí yo misma.
Había aprendido pronto a suponer que algo oscuro y letal se escondía en el corazón de cualquier cosa que amara. Cuando no podía encontrarlo, respondía, desconcertada y recelosa, de la única forma que sabía: plantándolo allí yo misma.