-
Las personas magnánimas no tienen vanidad, no tienen envidia, y se alimentan de lo verdadero y lo sólido dondequiera que lo encuentren. Y, lo que es más, lo encuentran en todas partes.
Las personas magnánimas no tienen vanidad, no tienen envidia, y se alimentan de lo verdadero y lo sólido dondequiera que lo encuentren. Y, lo que es más, lo encuentran en todas partes.