Autores:
  • No me matarán', protestó Rose. ¿Es una promesa? preguntó secamente Fish, removiendo su té. Si faltas a tu palabra, no volveré a creerte'. Rose le negó con la cabeza. ¿Cómo puedes saborear el té si le echas tanto azúcar? No cambies de tema. No quiero ser responsable de privar al mundo de Rose Brier. Bajo ninguna circunstancia se te permite ayudarnos a hacer algo más peligroso que... cambiar el aceite de mi coche.