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¿Sabes por qué este mundo está tan mal como está?... Es porque la gente sólo piensa en sus propios asuntos, y no se molesta en defender a los oprimidos, ni en sacar a la luz a los malhechores... Mi doctrina es ésta: si vemos crueldad o maldad que tenemos el poder de detener, y no hacemos nada, nos hacemos partícipes de la culpa.