-
Empezó a enmarcar las palabras de su telegrama en un sonsonete sin sentido, de modo que varios guardas del parque la miraron con recelo y sólo se formaron una opinión favorable de su cordura al fijarse en el collar de perlas que llevaba.
Empezó a enmarcar las palabras de su telegrama en un sonsonete sin sentido, de modo que varios guardas del parque la miraron con recelo y sólo se formaron una opinión favorable de su cordura al fijarse en el collar de perlas que llevaba.