-
El amor no es una ecuación, no es un contrato y no es un final feliz. El amor es la pizarra bajo la tiza, el suelo sobre el que se levantan los edificios y el oxígeno en el aire. Es el lugar al que vuelves, vayas donde vayas.
El amor no es una ecuación, no es un contrato y no es un final feliz. El amor es la pizarra bajo la tiza, el suelo sobre el que se levantan los edificios y el oxígeno en el aire. Es el lugar al que vuelves, vayas donde vayas.