-
Niña Ada, niña adorada, [...] Soy un vacío radiante. Estoy convaleciente tras una larga y espantosa enfermedad. Lloraste por mi indecorosa cicatriz, pero ahora la vida va a ser sólo amor y risas, y maíz en latas. No puedo rumiar corazones rotos, el mío está demasiado reciente.